El pilar europeo de derechos sociales: oportunidades y retos para el diálogo social sectorial a nivel de empresa, nacional y europeo

El seminario titulado “El pilar europeo de derechos sociales: oportunidades y retos para el diálogo social sectorial a nivel de empresa, nacional y europeo” fue organizado por BIE International del 22 al 24 de octubre de 2018 en Houffalize con el apoyo financiero de EZA y de la Unión Europea. Formó parte de la coordinación de proyecto de EZA sobre “El Pilar Europeo de Derechos Sociales”.

Participaron en la conferencia representantes de sindicatos sectoriales de la industria de la construcción y de la industria de materiales de construcción procedentes de 10 diferentes estados miembro de la UE (España, Rumanía, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Croacia, Suecia, Alemania y Bulgaria) y 1 país candidato a la UE (Turquía).

En el seminario se analizó la situación del diálogo social en distintos países y empresas multinacionales. El foco se centró en el caso de la industria de los materiales de la construcción y más específicamente en el caso de LafargeHolcim, una de las empresas multinacionales líderes en la industria de materiales de construcción. Los verdaderos puntos de inflexión fueron el anuncio de la fusión entre Holcim y Lafarge en 2014 y el posterior acuerdo de adquisición por 6.500 millones de euros entre CRH y LafargeHolcim en 2014-2015. Todo esto mientras el sector estaba todavía sintiendo el impacto de la crisis financiera global y económica (2008) y de las austeras políticas de la UE que vinieron después. La remodelación del sector está teniendo lugar en un contexto político y económico específico que ha conducido a una continua reestructuración y ha provocado mucho malestar social dentro del sector.

Durante el seminario los participantes examinaron las posibilidades del Pilar Europeo de Derechos Sociales para promover un auténtico diálogo a nivel empresarial y sectorial. Contra la coyuntura del surgimiento de populismos y con retórica anti-UE, la Comisión Europea presentó el Pilar Europeo de Derechos Sociales como un retorno a las prioridades sociales.

El seminario comenzó con la presentación del Pilar y de sus principales características. En la presentación, se prestó atención a los 20 principios y a sus posibles impactos. Durante la ronda de preguntas y respuestas, se puso en evidencia que muchos participantes no eran conscientes de su iniciativa y su importancia. El hecho de que los principios del Pilar no sean vinculantes fue considerado como una grave deficiencia. Se suscitó la cuestión de cómo podía contribuir esto a mejorar la calidad del diálogo social a nivel sectorial y en empresas multinacionales donde sobre todo se comenta “ellos (solo) respetan la legislación aplicable y las normas vinculantes en los países donde tienen operaciones: ni más ni menos”. Esto no frenaría las actuales prácticas de forumshopping/cherrypicking de las empresas multinacionales tal y como fue señalado por el principal ponente. Los participantes también señalaron que las prácticas de la subcontratación y de la externalización parecen estar en contradicción con uno o varios principios claves en el Pilar de la UE, como p.ej. “el derecho a un trato igualitario y digno en relación con las condiciones laborales, el acceso a la protección social y a la formación”. (5) por lo que también se deberían prevenir las condiciones laborales precarias; “el derecho a ser informado y consultado a tiempo en asuntos relevantes para los trabajadores” (8) “el derecho a puestos de trabajo saludables, seguros y bien adaptados (10), “el derecho a una protección social adecuada” (12).

Tras esta introducción, los participantes asistieron a grupos de trabajo y utilizaron la técnica DAFO como herramienta para un análisis en profundidad sobre el estado del diálogo social a nivel sectorial y empresarial. A nivel macroeconómico todavía se siente la crisis financiera y las políticas de la UE relacionadas con este hecho. La UE y las políticas nacionales de austeridad han tenido un impacto sobre el diálogo social a nivel sectorial y empresarial y por lo tanto sobre las condiciones laborales concretas. Las empresas han elegido más la externalización y la subcontratación como una respuesta a nuestros desafíos económicos actuales. Sin embargo, no solo sirve como un mero instrumento para reducción de costes, sino que también ayuda a mermar el poder de negociación de los sindicatos y también en un sector tradicionalmente sindicalizado como el sector del cemento, o de forma más amplia la industria de los materiales de construcción. Esto ha provocado más precarización.

Una fortaleza importante es el marco legal de la UE relacionado con los Comités de Empresa Europeos y la información y consulta transnacionales de los trabajadores (2009/38) y las directivas relacionadas con la salud y la seguridad laborales (Directiva marco 89/291, Directiva sobre puestos de trabajo (89/654), Directiva sobre carcinógenos en el trabajo (90/394), Directiva sobre agentes químicos en el trabajo 98/24), Manual sobre el tratamiento de descargas (90/269), Directiva sobre agentes físicos en el puesto de trabajo (p.ej. ruido–2003/10) y Directiva sobre equipos de protección personal (89/656).

La Directiva de la UE sobre información y consulta transnacional de los trabajadores supone un estándar importante sobre el diálogo social dentro de las empresas multinacionales. Es algo único en el mundo. Esto es especialmente importante en un contexto de globalización y de creciente poder económico y político de las empresas multinacionales.

Por otro lado, las debilidades y amenazas más citadas fueron:

•          El fenómeno de la externalización y de la subcontratación que provoca más trabajadores dispersos, precarización, competencia entre diferentes categorías de trabajadores,…

•          Niveles de protección legal del trabajador y representantes sindicales en los diferentes países europeos.

•          La directiva de las empresas multinacionales está menos abierta al diálogo social.

•          Reducción del poder de negociación.

•          Los cambios políticos y legales impulsados y apoyados por empresas multinacionales como LafargeHolcim, CRH,… provocando una espiral descendente

•          La situación política p.ej. en Francia y Austria (gobierno de derechas) con derechos limitados para los trabajadores y para los representantes sindicales y con recortes en los derechos de los trabajadores, etc.

•          Ataque al pilar social.

•          Legislación no europea y/o armonización de condiciones para el despido. En cualquier caso, esto también se podría ver como “una invitación para la restructuración (continua)”.

El diálogo social se produce entre interlocutores sociales. En el contexto del seminario, se previó realizar un intercambio sobre el estado de la negociación colectiva en los diferentes países de la UE y sobre las principales características del diálogo social. Para concretar más este aspecto, se organizó un debate con la dirección de RR. HH. y con la persona responsable del equipo de salud y seguridad laboral de LafargeHolcim. LafargeHolcim es el agente global número 1 en la industria de los materiales de construcción. La dirección expresó su opinión sobre el diálogo social a nivel local y sobre cómo proceder en las relaciones sociales con el Comité de Empresa Europeo a nivel de la UE. La dirección también comentó su código de conducta para proveedores y para empresas externalizadas.

Los participantes y la dirección estuvieron de acuerdo en que el Pilar Europeo de Derechos Sociales constituye un importante valor moral. Demuestra la voluntad para revalorizar y revitalizar el diálogo social y el aspecto social dentro del contexto del mercado interno europeo. Sin embargo, su naturaleza no vinculante merma inmediatamente sus efectos potenciales. Dentro de un contexto de feroz competencia europea y global, las empresas multinacionales buscan oportunidades para reducir costes. Las empresas multinacionales confirman explícitamente (por supuesto) que respetan la legislación a nivel nacional y de la UE, pero tienen poca voluntad para ser un ejemplo/líder/referencia en materia de asuntos sociales.

Conclusiones

1/ la UE es un actor importante económico y político y debería estar a la vanguardia para promover una globalización justa y social.

2/ la Comisión Europea debería reforzar activamente el marco legal y promover las buenas prácticas del diálogo social sectorial y del diálogo social dentro de las empresas (multinacionales), tanto a nivel nacional como europeo.

3/ el pilar de la UE de derechos sociales y sus 20 principios son un buen marco que pone el acento sobre los asuntos sociales, aunque el pilar no es muy conocido entre los participantes y entre el público en general. La Comisión Europea debería promover activamente el Pilar Europeo de los Derechos Sociales.

4/ la Comisión Europea debería transformar el pilar en un marco legal vinculante, considerando al mismo tiempo los diferentes modelos sociales existentes en los diferentes estados miembro.

5/ el marco legislativo europeo sobre información y consulta transnacional de los trabajadores (2009/38) y las Directivas sobre salud y seguridad laboral son todavía un ejemplo de legislación social progresiva y la única postura de la UE a nivel global.

6/ Es necesario un marco legislativo vinculante sobre subcontratación y externalización que ponga la responsabilidad también sobre la empresa principal, teniendo en cuenta entre otros, el principio del mismo pago por el mismo trabajo, puestos de trabajo de alta calidad, contratos a tiempo completo y de duración determinada, una buena protección social, puestos de trabajo saludables y seguros.

 

 

 

 

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