EZA MAGAZINE

La evolución tecnológica: un desafío para unas políticas de recursos humanos y de empleo proactivas

Entre el 3 y el 4 de mayo de 2018 se celebró en Trogir (Croacia) un seminario sobre el tema “La evolución tecnológica: un desafío para unas políticas de recursos humanos y de empleo proactivas”, organizado por Europees Forum VZW, en colaboración con EZA y la Unión Europea. El seminario formó parte de la coordinación de proyectos de EZA sobre el tema “Calidad del trabajo”.

El objetivo del seminario fue lograr una visión más amplia sobre las consecuencias de la evolución tecnológica para el empleo con el objetivo de una política de personal orientada a las empresas en el futuro. La problemática se comentó desde diferentes ángulos, para que los participantes representantes de los trabajadores pudieran intercambiar experiencias.

La problemática fue desarrollada por expertos. En su introducción, D.ª Rein De Tremerie esbozó una imagen general de todos los aspectos, consecuencias y puntos importantes del desarrollo tecnológico que son importantes para la cantidad y la calidad de los puestos de trabajo. Con los resultados se debería crear una base sobre la que convertir los problemas en posibilidades, oportunidades y desafíos. D. Jan Denys, experto en el mercado laboral, se ocupó en su presentación de la objetivación de los problemas, presunciones, historias y predicciones, confrontando estos datos hipotéticos con las cifras reales. También se puso especial énfasis en el aprendizaje permanente y en la creciente importancia del capital humano.

La perspectiva política se abordó desde un ángulo europeo y uno nacional. D. Istvan Vanyolos (GDV) comentó en un documento base “El pilar europeo de los derechos sociales” principios básicos como la igualdad de oportunidades y el acceso al mercado laboral, las buenas condiciones laborales y un seguro social efectivo. También se subrayó la importancia de una formación orientada al futuro y tecnológica, del aprendizaje permanente, así como de un apoyo activo de la política de empleo. El Ministro de Empleo y Pensiones, Marko Pavic, y su Secretaria de Estado, Katarina Ivankovic, presentaron la política de empleo del futuro del Gobierno croata. Por un lado, se trata de mejorar las condiciones laborales y de fortalecer el diálogo social. Por otro lado, en la agenda aparecen la realización de proyectos de aprendizaje permanente, de sistemas de aprendizaje dual y el desarrollo de proyectos de inserción como por ejemplo la puesta a disposición de servicios sociales locales. Desde el punto de vista de los políticos, D. Vincent Van Peteghem, miembro del Parlamento Federal, comentó el programa “Trabajo realizable y modulable” con el que se deben permitir largas carreras profesionales. El fomento de la familia, la prevención de la salud y el trabajo adaptado juegan un papel importante en este sentido.

En el seminario desempeñaron un papel importante las experiencias prácticas procedentes de diferentes sectores. D. Marko Palada, del sector croata de las telecomunicaciones, mostró un ejemplo de la creciente complejidad en el puesto de trabajo. La evolución tecnológica consigue un cambo de conocimientos cada vez más amplio, pero también una creciente carga de trabajo debido a las normas no realizables que no están incluidas dentro de una política de formación orientada al futuro. Dª Leen Van Den Neste (Presidente del Consejo de Administración del banco belga vdk-Bank) comentó los desafíos a los que se enfrenta el banco debido al cambio en el sector financiero. El punto de partida son los negocios bancarios éticos y sostenibles. La creciente automatización de las funciones, como un desplazamiento del contacto personal hacia la banca por Internet, motiva la desaparición de puestos de trabajo, aunque también la creación de otros puestos nuevos. Ello exige una política de personal que se concentre en la reorientación y en los nuevos perfiles de trabajadores. Esto implica un proceso de formación y de reconversión permanente para el que también se cuenta con el compromiso de los trabajadores para crecer conjuntamente con la empresa. En el sector servicios, el desarrollo tecnológico también exige una política de personal modificada. El Director General de la aseguradora cristiana cooperativa en Bélgica (Christelijke Mutualiteit België), D. Jean-Paul Corin, indicó en su exposición que no siempre se puede evitar la destrucción de puestos de trabajo y que ello debe ser objeto de una comunicación clara y sincera en la que se pongan de manifiesto las decisiones relevantes para el futuro. Ello exige cambios en los que la responsabilidad del trabajador es especialmente importante. Pensar en y con las empresas, adoptar la iniciativa, pero también el coaching individual, sobre la base de las propias decisiones y expectativas. Rolf Weber de la asociación sindical cristiana danesa KRIFA habló sobre las tareas de los sindicatos en una política de personal cambiante. Esta tarea requiere un sindicato proactivo, que utilice la evolución tecnológica como un instrumento positivo. Un sindicato que actúe como un “gimnasio” en lugar de como un “servicio de urgencias” y que trabaje proactivamente en formación, en una política activa del mercado laboral y contra la insatisfacción laboral. En los informes nacionales de Eslovenia, Polonia y Lituania se comentaron los problemas de empleo específicos en los tres países, en concreto: la migración de los profesionales la falta de política de formación, la falta de diálogo social, etc.

Tanto las empresas como los trabajadores se enfrentan a grandes desafíos. Se enfrentan no solo a los cambios de la revolución tecnológica, sino también a otros cambios. Ya ha habido más cambios radicales de este tipo a lo largo de la historia. Sin embargo, el desarrollo es cada vez mayor y las olas de cambios se superponen a un ritmo cada vez más rápido. El desafío para las empresas radica en el desarrollo de una nueva cultura empresarial caracterizada por la apertura, la comunicación sincera y la conciliación. La vinculación de los trabajadores a la empresa se convertirá en un tema importante. La formación, el aprendizaje permanente y el coaching adaptado a las necesidades de los trabajadores deberían ser temas prioritarios. Sería inoportuno desplazar la responsabilidad a las empresas. El nuevo trabajador debe de ser consciente de su propia responsabilidad y trabajar en su propio papel en la empresa. Debe estar dispuesto a crecer con la empresa y a considerar la formación como una necesidad. Las autoridades deben crear un marco propio tanto para los trabajadores como para los empresarios en pos del fomento para el apoyo de la formación y la educación, y el legislador debería velar por una legislación laboral centrada en la seguridad social y que permita un diálogo social eficaz. Un diálogo social orientado al futuro exige sindicatos proactivos y no reactivos que piensen conjuntamente con las empresas y trabajadores cambiantes para que se pueden defender realmente los intereses de los trabajadores. La tarea de los sindicatos es la despertar la consiguiente conciencia en sus miembros e informarles correctamente.