EZA MAGAZINE

El mundo digital del trabajo – la industria 4.0: condiciones de trabajo, la necesidad de nuevas competencias profesionales, reforma de los sistemas educativos y de formación, tendencias de empleo y distribución de los ingresos en la sociedad

Los días 22 y 23 de octubre de 2018 se celebró en Lovaina un seminario sobre “El mundo digital del trabajo – la industria 4.0: condiciones de trabajo, la necesidad de nuevas competencias profesionales, reforma de los sistemas educativos y de formación, tendencias de empleo y distribución de los ingresos en la sociedad”, organizado por HIVA, Onderzoeksinstituut voor Arbeid en Samenleving, con el apoyo de EZA y de la Unión Europea. El seminario formó parte de la coordinación del proyecto de EZA sobre “Trabajar y vivir en un mundo digitalizado”. Participaron 25 representantes de organizaciones de trabajadores de Albania, Portugal, Italia, Bélgica, Noruega, Países Bajos, Ucrania (invitados) y Alemania.

Tema del seminario

La industria 4.0, o la cuarta revolución industrial, puede describirse como el fenómeno de innovación tecnológica actual que se caracteriza por la digitalización y la automatización, en el que los trabajadores son provistos, reemplazados o asistidos por nuevas herramientas tecnológicas, en su mayoría digitales, como los sistemas físicos cibernéticos y la robótica. Esta tecnología nueva puede utilizarse para ampliar la conectividad dentro de las organizaciones, para producir de forma más rentable y para aumentar la productividad. Sin embargo, se espera que la aplicación de las aplicaciones de la Industria 4.0 influya negativamente en el empleo y la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, los futuros sistemas de cualificación y formación, el empleo, la distribución de la renta, el diálogo social, etc. Además, estos cambios tecnológicos recientes crearán desafíos y oportunidades para los empleadores, los empleados y los interlocutores sociales. El seminario se puso en marcha para abordar estas cuestiones y preocupaciones, pero también para intercambiar experiencias y (buenas) prácticas entre interlocutores sociales de diferentes países.

El objetivo del seminario de EZA fue reunir a expertos en investigación (Bélgica, Países Bajos, Noruega, Alemania e Italia) con interlocutores sociales de diferentes Estados miembros de la UE y países candidatos (Bélgica, Albania, Portugal y Países Bajos) con el fin de difundir los conocimientos académicos entre los interlocutores sociales de diferentes países. El seminario fue organizado por KU Leuven-HIVA en colaboración con el Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores (EZA) y tuvo el apoyo económico de la Unión Europea.

Un total de seis expertos en investigación hicieron sus aportaciones al seminario. El 22 de octubre, Rainer Rissmayer, coordinador del proyecto EZA (Alemania), inauguró el seminario con la presentación del proyecto «Trabajar y vivir en un mundo digitalizado». El segundo ponente fue el Prof. Dr. Steven Dhondt (Países Bajos), quien presentó los resultados de un estudio sobre el impacto de la Industria 4.0 en las condiciones de trabajo, el empleo y la distribución de los ingresos en los Países Bajos. Uno de los mensajes clave de esta presentación fue mirar más allá de la estrecha perspectiva tecnológica y tener en cuenta también la más amplia perspectiva organizativa e institucional. La última ponente del lunes fue la estudiante de doctorado Ilaria Armaroli (Italia) sobre la participación sindical y el papel que desempeñan los sindicatos en la Industria 4.0. En esta investigación, las acciones sindicales se vincularon a su contexto institucional y se identificaron diferentes estrategias sindicales. El 23 de octubre el Dr. Tim Buyse (Bélgica) abrió con su presentación «Los interlocutores sociales en la vía rápida digital», en la que se enfocó en un intercambio internacional de experiencias, prácticas y conocimientos técnicos y en el desarrollo de una red estructural de interlocutores sociales. Después, el Dr. Hans Torvatn (Noruega) y Fredy Peltzer (Países Bajos) aportaron información sobre la evolución regional de la Industria 4.0 en Noruega y los Países Bajos. Noruega está muy digitalizada y los trabajadores tienen una actitud positiva hacia el cambio tecnológico. En los Países Bajos se introdujeron laboratorios de campo para experimentar con la digitalización, pero se ha avanzado poco en lo que respecta a la innovación en el lugar de trabajo y la organización del trabajo, y no existe un plan de acción a largo plazo.

Resultados del proyecto

La primera ronda de debates (el 22 de octubre) abordó el grado de aplicación de la Industria 4.0 en los distintos Estados miembros de la UE y las oportunidades y retos a los que los participantes esperaban que se enfrentaran en el futuro las organizaciones, los trabajadores y los interlocutores sociales. Primero se debatió el grado de implementación. Esto reveló diferencias significativas entre los diferentes países. Alemania y Noruega podrían identificarse como países pioneros, ya que ambos, especialmente Alemania, tienen un mayor grado de implementación e invirtieron más en proyectos de investigación relacionados con la Industria 4.0 que otros países en los grupos de debate. No obstante, estos países indicaron que los resultados de estos proyectos siguen siendo limitados. Bélgica, los Países Bajos e Italia podrían ser considerados los siguientes países. Las políticas y las inversiones están especialmente orientadas a la tecnología, aunque se presta poca atención a los aspectos organizativos. Albania, Ucrania y Portugal son nuevos en la Industria 4.0, ya que indicaron el bajo grado de implementación de la digitalización. En relación con este tema tampoco se pudieron identificar otros proyectos o acuerdos.

En segundo lugar, los grupos de debate abordaron las posibles oportunidades y desafíos para los trabajadores, la dirección, los interlocutores sociales y las organizaciones en general. Se señalaron las siguientes oportunidades: beneficios económicos (como el aumento de la productividad, la eficiencia de costes y la competitividad) y sus consecuencias para los trabajadores (prima adicional a través de la asignación de una parte equitativa), la posibilidad de mejorar la seguridad, la oportunidad de desarrollar nuevas formas de participación, la cooperación y el diálogo social, una mejor calidad de los puestos de trabajo, la descentralización de la toma de decisiones, el aumento de la autonomía de los trabajadores, la flexibilidad (que puede dar lugar a un mejor equilibrio entre la vida profesional y la vida privada, y la mejora de la jornada laboral). La formación y el aprendizaje de nuevas competencias se mencionaron varias veces como una oportunidad (mejora y desarrollo de nuevas competencias, aprendizaje a lo largo de toda la vida), pero también como un factor de riesgo (reto de organizar la formación permanente, adaptar la formación a las necesidades de los trabajadores, motivar y convencer a los trabajadores sobre la importancia de la formación, la aceleración o el aprendizaje más rápido). Otros retos mencionados fueron los riesgos de seguridad, la incertidumbre sobre el diálogo social y la participación en la Industria 4.0, la fragmentación de las tareas, un mayor control y vigilancia, la flexibilidad y la polarización de los puestos de trabajo. Muchos de los temas se consideraron como oportunidades y desafíos.

La segunda ronda de debates (el 23 de octubre) trató sobre el papel de los interlocutores sociales en la industria 4.0. El grupo de discusión debatió que los sindicatos deberían estar comprometidos para asegurar condiciones de trabajo favorables, buena calidad de trabajo y derechos de los trabajadores. El compromiso en la Industria 4.0 podría verse también como una nueva estrategia para que los sindicatos atraigan nuevos miembros. Los participantes debatieron además sobre el papel de los socios externos como estrategia de participación y debate con la dirección. Por un lado, los socios externos son un coste adicional, ya que mencionan los mismos problemas y retos que los trabajadores. Por otro lado, la participación de socios externos puede facilitar el diálogo, ya que su trabajo consiste en agregar sistemáticamente la información fragmentada que reciben de los trabajadores y presentar el panorama general a la Dirección. A continuación, el grupo de debate repasó algunos ejemplos concretos de buenas prácticas de participación sindical en innovación. En un caso, un pequeño grupo de trabajadores se reunió con la Dirección para intercambiar opiniones sobre nuevas ideas para mejorar el proceso. Sin embargo, se trató de un acontecimiento único, ya que no hubo un seguimiento estructural. Otra idea fue presentar las sugerencias de los sindicatos como un caso de negocio para la Dirección. Otros ejemplos incluían una caja de sugerencias, la asignación de una parte justa, el proyecto de IG Metall «mejor, no más barato» y el desarrollo de nuevos acuerdos tecnológicos.

Conclusiones

Al final del seminario, el grupo de debate estableció algunas conclusiones. En primer lugar, la medida en que los países experimentaban, desarrollaban y aplicaban las nuevas innovaciones tecnológicas difería mucho entre los distintos países presentes. Para muchos participantes, el seminario fue una oportunidad para aprender de las experiencias de otros Estados miembros de la UE en relación con la Industria 4.0. En segundo lugar, los sindicatos son conscientes de la necesidad de reinventar los instrumentos de diálogo social para participar en el debate de la Industria 4.0. Otros sindicatos también ven un aumento en la desregulación, mientras que exigen más normas y reglamentos. El seminario también sirvió para comprobar la realidad; la literatura científica y de consultoría se centra principalmente en las buenas prácticas, pero estas son escasas en la realidad. Finalmente, es crucial mirar más allá de la perspectiva tecnológica hacia los aspectos organizativos de la innovación e involucrar a los trabajadores en este cambio organizativo. Esta participación y cooperación de los empleados es importante para motivar a los trabajadores y minimizar la resistencia al cambio.