La protección social europea como derecho fundamental

Entre el 23 y el 26 de octubre de 2014 se celebró en Chipre un seminario sobre “La protección social europea como derecho fundamental”, organizado por la CFTC (Confederación Francesa de Trabajadores Cristianos), con el apoyo de EZA y de la Unión Europea.

El aspecto más importante del seminario fue sin ninguna duda la confrontación de todos los testimonios de los actores europeos sobre la protección social en sus respectivos países.

La casi totalidad, por no decir toda Europa, se está viendo afectada por la crisis y el incremento del paro, los actores sociales se deben anticipar con soluciones para perpetuar los sistemas de protección social o reformarlos respetando siempre las necesidades de los asalariados.

En el seminario participaron 51 organizaciones de representantes de trabajadores de Chipre, Francia, Bélgica, Macedonia, Portugal, Serbia, Bulgaria, Polonia, Austria e Italia.

Se abordaron los siguientes temas:

-       Las evoluciones de la protección social en Europa (por Magdalena Machalska, Polonia)

-       Zócalo de protección social y previsión (cobertura de incapacidad y defunción), una necesidad para la Unión Europea del mañana (por Véronique Cochard, Francia).

-       Intercambios de experiencias sobre la evolución de la protección social en los países de la Unión Europea (especialmente con Katrin Stancheva, Bulgarie, Diomidès Diomidous, Chipre, Antonio Matos Cristovao, Portugal.)

-       Intervención del Sr. Andréas Gjecaj sobre el modelo de protección social austriaco.

-       Intervención del Sr. Claude Rolin, Diputado Europeo, sobre la degradación de los sistemas de protección social en Europa (Bélgica).

-       Intervención de Giuseppe Barbaro: “La protección social de las familias en Europa, una necesidad”.

Resultados del seminario: Constatación de la erosión de la protección social en los países de la Unión, al tiempo que la deterioración de la situación económica (desempleo, salarios, condiciones laborales, precariedad…) debería estar acompañada del mantenimiento de una protección social eficaz.

Decisiones: Trabajar conjuntamente para preservar el espacio europeo de la civilización común. Actuar para hacer cesar la competencia fiscal y social entre los países europeos. La Unión Europea no se puede reducir a una zona de libre intercambio y practicar las políticas ultraliberales. La economía y la moral no pueden estar separadas y la Unión debe tener necesariamente un fuerte contenido social.

Reivindicaciones: Respetar la autonomía de los interlocutores sociales y rechazar especialmente las retenciones realizadas por los estados sobre las reservas y los recursos de los organismos de protección social, así como las economías realizadas sobre las prestaciones sociales con el objetivo de reducir los déficits públicos de los miembros de la Unión. Oponerse a las privatizaciones de los organismos de protección social. Prestar una atención especial a los más desfavorecidos.

Pensar en términos de mundialización para combatir a los que realizan las ofertas más bajas socialmente en los intercambios internacionales.

Consecuencias sobre el trabajo: Trabajar en común tanto a nivel europeo como de cada país, para mantener la protección social y reforzar el papel de los representantes de los asalariados como interlocutores activos en la elaboración de políticas europeas.