El mercado laboral y los jóvenes como impulsores de la cohesión social

Del 6 al 8 de junio de 2019 tuvo lugar en Zagreb (Croacia) el seminario titulado « El mercado laboral y los jóvenes como impulsores de la cohesión social», que fue organizado por HKD Napredak (Hrvatsko kulturno društvo Napredak), con ayuda del EZA (Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores). Al seminario asistieron representantes de organizaciones de trabajadores de dieciséis países distintos, incluido el país anfitrión. Este acto formaba parte de la coordinación del proyecto del EZA sobre «Empleo juvenil».

En su presentación introductoria al comienzo del seminario, el presidente del EZA, Luc Van den Brande, afirmó que el mercado laboral es un promotor de la cohesión social y que estamos viviendo un período de transición que culminará en una transformación. Debemos responder a los retos actuales y, según el presidente, esta respuesta debe luchar por el trabajo honesto y el «Empleo juvenil» con mejores condiciones laborales para los jóvenes, además de la solidaridad intergeneracional.

Durante sus presentaciones, los participantes hicieron hincapié en que la cuestión del empleo juvenil y de la cohesión social figuran entre los asuntos y los desafíos más importantes para el futuro de nuestra sociedad. Algunas de las conclusiones extraídas durante el debate son las siguientes: la crisis ha ejercido un significativo impacto sobre el desempleo juvenil; la tasa de desempleo juvenil es por lo general mucho más elevada que la tasa media de desempleo; incluso durante el período de crecimiento económico, el riesgo de desempleo juvenil es normalmente mayor. Esto se debe a:

• la falta de experiencia laboral

• una formación relativamente corta o inacabada

• una mayor inestabilidad de la relación contractual

• menos contactos para la búsqueda de empleo

Pese a estos hechos, se declaró que la tasa de desempleo en los países de la UE se ha reducido durante el último año y algunos de los participantes así lo confirmaron en sus aportaciones. Asimismo, la tasa de desempleo entre los jóvenes de los países de la Europa de los Veintiocho ha disminuido en el último año, si bien aún existe una gran disparidad entre los distintos Estados miembros. Así, en abril de 2019, la tasa de desempleo entre los jóvenes (<25) más reducida se registró en Alemania (5,3 %) y en los Países Bajos (6,2 %), mientras que las tasas más elevadas se registraron en Grecia (38,8 % en febrero de 2019), España (32,7 %) e Italia (31,4 %). Se recalcó que esta disparidad obstaculiza sobremanera el logro de una cohesión social entre los Estados miembros y es uno de los principales desafíos que debemos afrontar en el futuro.

Durante los debates acerca de cómo alcanzar la cohesión social entre los interlocutores sociales, se subrayó que los sindicatos son un «vehículo» de la cohesión social, debido a su firme compromiso con los derechos humanos y de los trabajadores, la democracia y el Estado de Derecho, si bien también se señaló que los interlocutores han de ser más inclusivos. En la mayoría de sindicatos existen órganos representantes de los jóvenes, pero no cuentan con recursos financieros y humanos suficientes para lograr que los trabajadores jóvenes se hagan oír en las estructuras existentes. A los trabajadores jóvenes no siempre se les toma en serio y les resulta más difícil hacer valer su autoridad dentro de la estructura del sindicato debido a su falta de experiencia y a las concepciones jerárquicas de otros sindicalistas de mayor edad.

Uno de los temas debatidos en el seminario fue el empleo de los jóvenes y la migración al mercado laboral. Se afirmó que los Estados miembros de la UE más recientes, por lo general subdesarrollados, experimentan el problema adicional de la acusada emigración de los jóvenes a Estados miembros mayores y más desarrollados. Asimismo, se manifestó preocupación por que esto se traduzca en unas desigualdades sociales aún mayores entre Estados miembros y los oradores recalcaron que este fenómeno no favorece la cohesión social.

Respecto a la parte del seminario en la que se examinó el tema de la educación como requisito previo para una mayor competitividad, algunas de las cuestiones debatidas son las siguientes: ¿Por qué la mayoría de trabajadores con titulaciones universitarias tienen unos ingresos mucho mayores que aquellos que no tienen? ¿Qué relación hay entre el sistema educativo de una nación y sus resultados económicos?

En esta sección, también se declaró que la mejora de la educación y de la formación profesional desempeña un significativo papel en el fomento de un crecimiento económico y una igualdad social mayores. Los países con un porcentaje más elevado de población que recibe formación superior y se gradúa experimentan un crecimiento económico más veloz que los países con trabajadores menos formados. Una de las conclusiones más importantes fue que las economías con una considerable oferta de mano de obra cualificada, resultante de la educación formal, así como la formación profesional, con frecuencia pueden sacar provecho de ello a través del desarrollo de industrias con un mayor valor añadido, como la fabricación de tecnología avanzada. 

Para concluir, la opinión compartida por todos los participantes en el seminario es que la cohesión social es uno de los principales retos de nuestra sociedad y, sin una mayor implicación de los jóvenes en los procesos sociales, este desafío será difícil de superar.

 

 

Programa de formación de EZA de 2019

Campaña “Trabajos saludables. Alerta frente a sustancias peligrosas”