Bienestar, subsidiariedad, solidaridad – caminos para superar la pobreza y la desigualdad social en Europa a través de un diálogo social renovado

Entre el 14 y el 16 de febrero de 2019 se celebró en Milán (Italia) la “7ª Semana Social Europea” en colaboración con FLC (Fondazione Luigi Clerici) y con el apoyo de EZA y de la Unión Europea. En el evento participaron 111 personas, representantes líderes de sindicatos y organizaciones cristianas de trabajadores que intercambiaron opiniones con los ponentes procedentes del ámbito de la política, la ciencia y la sociedad civil sobre el tema “bienestar, subsidiariedad, solidaridad – caminos para superar la pobreza y la desigualdad social en Europa a través de un diálogo social renovado”. En total estuvieron representadas organizaciones procedentes de 20 países europeos (Albania, Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda, Italia, Croacia, Lituania, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos, Austria, Polonia, Portugal, Rumanía, Serbia, España, la República Checa, Ucrania y el Reino Unido).

En la reunión se plantearon numerosas reflexiones sobre la configuración del mundo laboral del futuro. Estas reflexiones se enmarcaron en el contexto de cuestiones tales como las innovaciones en el mundo laboral, en especial en relación con la creciente digitalización que puede provocar mayor justicia social en las sociedades europeas. En este sentido, hubo un gran consenso entre todos los asistentes en que una de las tareas más urgentes de la UE es evolucionar hacia una mayor justicia social, ya que descuidar esta tarea puede provocar muy probablemente que cada vez más ciudadanos descontentos abandonen el proyecto de la Unión Europea y se dirijan a movimientos populistas. En su discurso de bienvenida, el Presidente del Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores Luc Van den Brande, abogó claramente por una nueva estrategia dinámica para la aplicación de la solidaridad y de la subsidiariedad con objeto de conseguir un mayor bienestar común en la UE. En este sentido se trata de intensificar también la comunicación en el eje vertical subsidiario entre los niveles internacionales, nacionales, regionales y locales, así como reforzar la comunicación en el eje horizontal entre las organizaciones políticas, religiosas, sociales, ecológicas y muchas otras iniciativas de la sociedad civil.

El antiguo Primer Ministro italiano y actual Director del Instituto Jacques Delors en París, el Dr. Enrico Letta señaló entre otras cosas, que las próximas elecciones al Parlamento Europeo representan una gran oportunidad para que los demócratas cristianos, los socialistas verdes y los liberales se vean obligados a formar una gran coalición frente a los populistas de derechas que debería contrarrestar de forma decisiva el euroescepticismo y el desencanto con el concepto de Europa.

Todas las aportaciones restantes en la reunión resaltaron la importancia y la urgencia de un cambio desde una economía orientada a beneficios en la UE hacia otra alineada con el valor de una economía social de mercado.

Después de que John Hurley de Eurofound (Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo), ofreciera en su presentación una visión esperanzadora de que con la creciente digitalización del mundo laboral se podrá crear un mayor número de puestos de trabajo nuevos que los que se destruyen (de forma análoga a la revolución industrial), las discusiones se concentraron sobre todo en propuestas concretas de actuación y en recomendaciones para los responsables políticos.

Estas discusiones se produjeron sobre todo en las 3 ponencias que pronunciaron el Prof. Emmanuel Agius (Malta), el obispo auxiliar Antoine Hérouard, Presidente de la Comisión Social Episcopal COMECE, y Elke Hannack, Vicepresidenta de la DGB. Algunos de las cuestiones fueron:

  • El fomento del desarrollo integral de las personas
  • Un equilibrio entre las libertades económicas y los derechos sociales
  • Buenas condiciones laborales en todas las modalidades laborales, lo que también se aplica especialmente para la denominada economía de plataformas
  • El cumplimiento de normas laborales internacionales, especialmente para las empresas que operan a nivel multinacional
  • La consideración de jornadas laborales saludables
  • Una forma de reconocimiento del trabajo familiar y de voluntariado
  • Una revisión de la directiva sobre el tiempo de trabajo con el objetivo de retomar la protección del domingo dentro del derecho comunitario
  • El fomento de puestos de trabajo y empresas respetuosas con el medio ambiente
  • Convertir a la sostenibilidad en un principio básico de las inversiones
  • La reactivación del diálogo social a todos los niveles
  • El apoyo a los trabajadores afectados por el cambio digital y ecológico
  • Más justicia fiscal evitando las llamadas “lagunas” e introducción de un impuesto sobre transacciones
  • Una concepción diferente de la formación y el fomento de programas para un aprendizaje permanente.

Elke Hannack resaltó que el tránsito a un mundo laboral digital determinado exige una redefinición del concepto de trabajador y de empresa. Este nuevo mundo laboral precisa derechos modernos de codecisión y puesto que la formación y la cualificación son factores decisivos, también requiere una ley de formación continua que garantice un derecho a la formación continua.

Manfred Weber ofreció a los participantes un mensaje en video desde Lisboa antes de que la reunión concluyera con un brillante resumen realizado por Jérôme Vignon, actual Presidente de las Semanas Sociales de Francia.

 

Programa de formación de EZA de 2019

Campaña “Trabajos saludables. Alerta frente a sustancias peligrosas”