Luc Van den Brande – Discurso ante la Asamblea General de EZA – Bucarest – 24/11/2018

        1 . Palabras de gratitud y enfoque sobre los trabajadores

Gracias por su confianza, a todos, participantes de tantas organizaciones y de tantos países.

Aunque llevo 33 años presentándome como candidato a elecciones, esta vez no era igual. Se me pedía un compromiso para ponerme al servicio de EZA, una red europea muy importante, más que una organización, también un movimiento de personas comprometidas que actúan a favor de la posición de los trabajadores en nuestro continente.

Estoy contento de regresar a casa, a una red en la que los asuntos de los trabajadores están en el centro. Esta mañana he intentado acercarles a mi inspiración, mis creencias y mis convicciones como cristianodemócrata. Como cristiano, para mí el Evangelio sigue siendo una fuente permanente de inspiración para la acción, a lo que se añade una visión personal: “todos diferentes, pero iguales”, todos únicos en una sociedad inclusiva. Como se suele decir de la religión: sin acciones no es nada. Lo mismo ocurre con el compromiso social. Eso es lo que he intentado dejar patente en mi vida política a diferentes niveles, como diputado, como Ministro Federal del Trabajo y del Empleo, como Ministro Presidente de Flandes, conectado a los retos, las expectativas y los miedos de los trabajadores. Como demócratas, debemos trabajar en una sociedad abierta y pluralista en la que la ética de la convicción (Gesinnungsethik) y la ética de la responsabilidad (Verantwortungsethik) se interpelan mutuamente. Mi compromiso permanente y mi conexión y cooperación con el Movimiento de Trabajadores Cristiano, a nivel local, regional, nacional y europeo llevó a la toma de decisiones, pero también a salvaguardar derechos y perspectivas de los trabajadores, además de desembocar de forma complementaria en proyectos concretos con ACW, ACV y CM. A modo de ejemplo, cabe destacar el plan de acción para luchar contra el fraude fiscal, la mejora del desarrollo de capacidades y del diálogo social en el marco del Fondo Europeo para Europa Central y Oriental que lancé, la introducción del concepto de reciprocidad, el desarrollo de nuevos instrumentos para la creación de empleo, el diálogo social con empresarios claves en Flandes, la organización de programas comunes de formación, etc. Aunque no siempre alcanzábamos los objetivos deseados, nunca perdíamos de vista nuestro compromiso social común.

Esta es la labor con la que deseo continuar en el marco de EZA, agradecido por todos los logros alcanzados en los últimos años. Deseo expresar mi gratitud hacia Bartho Pronk, pilar de EZA estos años. Su experiencia resultará de un valor inestimable en el próximo período.

       2.  Los retos para Europa

Vivimos momentos extraordinarios. ¿Cómo podemos explicar de forma tangible lo que puede hacer la UE para mejorar la vida de los ciudadanos? ¿Cómo podemos entender mejor la forma en la que la UE afecta a nuestras vidas cotidianas? ¿Cómo podemos lograr que se sientan plenamente parte del proyecto de la Unión?

Debe mostrarse a través de la calidad de la vida democrática a todos los niveles, porque los ciudadanos sienten ahora una falta de control e inseguridad social, lo que provoca falta de confianza y pone en tela de juicio la legitimidad de la UE.

 

Se debe aportar un nuevo enfoque a la cooperación eficaz entre las instituciones europeas, los Estados miembros, las regiones y las comunidades locales, así como con los actores en nuestra sociedad: los conceptos de la gobernanza multinivel y los actores multinivel en los que llevo trabajando desde hace muchos años. Se basa en las dos dimensiones de subsidiaridad, la vertical y la horizontal; la participación y la cooperación que son centrales para el futuro, basado en un “diálogo desprovisto de poder entre socios iguales” (Habermas), que otorga de nuevo al diálogo social un auténtico significado.

La Unión Europea, como comunidad con un objetivo, un destino, la responsabilidad de la paz, la libertad y la seguridad, el Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos, debe centrarse en el ser humano, basada en valores humanos a favor de un especio común de bienestar.

La creciente complejidad y la interconexión en un mundo globalizado, entre y dentro de Estados miembros con identidades múltiples, deben superarse a través de la educación para el diálogo intercultural como respuesta a los retos de la globalización por una vida basada en un diálogo que respete a todos.

El próximo año aportará grandes cambios a Europea y dentro de Europa.

Finalizará la Comisión Juncker, una Comisión que ha realizado un buen trabajo en torno a la Europa social.

No se puede dar por sentado que los resultados alcanzados por la Comisión Juncker vayan a ser replicados o aplicados por la nueva Comisión Europea. Cabe destacar como especialmente importantes: la Directiva sobre los Trabajadores Desplazados, el Pilar Europeo de los Derechos Sociales, la Agenda de Capacidades para Europa, la Autoridad Laboral Europea, la Ley de Discapacidades, el Paquete de Justicia. No cabe duda de que esta Comisión ha promovido la Europa social.

Las elecciones europeas de 2019 prometen ser más difíciles y se teme la llegada de un enfoque más neoliberal. Sin embargo, al mismo tiempo, la labor realizada por el presidente Juncker y por la comisaria Thyssen ofrece oportunidades para que se siga avanzando en cuestiones sociales: el primer aniversario del Pilar Europeo de Derechos Sociales hace unos días mostró que hay voluntad y espacio para su aplicación por parte de un gran número de responsables políticos y partes interesadas.

Las consecuencias del Brexit amenazan con provocar una situación de aún mayor inestabilidad en la UE, pero ofrece, a la vez, oportunidades para progresar en torno a las diferentes autoexclusiones del Reino Unido en las últimas décadas.

El auge del populismo, extremismo y egocentrismo, que se ha visto traducido en gobiernos antieuropeos y antidemocráticos en Europea y en todo el mundo, obstruye el camino hacia un proyecto europeo aún más democrático. Debemos seguir muy de cerca esta evolución e impulsar el espíritu de esperanza que surge en los ciudadanos y en los movimientos sociales a través de proyectos conjuntos positivos. Ahora, más que nunca, Europa también debe ser una Europa social.

En el próximo Marco Financiero Plurianual, así como en la reestructuración del Fondo Social Europeo y del Fondo Social Europeo Plus se hará especial hincapié en la eficacia, el impacto y la modernización. No es algo que deba asustarnos, sino que nos ayudará a estar más atentos para prepararnos mejor y para estar listos para el futuro.

 

       3. Los retos para EZA

Quisiera aprovechar estos retos para pasar ahora a abordar los próximos años de la presidencia de EZA.

La red de EZA ha invertido grandes esfuerzos en los últimos años en la ampliación de su red, compuesta ahora por 73 organizaciones miembro de 30 países europeos. Seguiremos aumentando la representatividad lograda de nuestra red. Elaboraremos conjuntamente una estrategia dinámica para el próximo período. 

Ha llegado el momento de profundizar.

El enfoque intersectorial y basado en el desarrollo de capacidades constituirá una parte esencial de nuestro proyecto sustantivo.

Nos centraremos en la mejora del impacto y los resultados interinstitucionales y sociales de EZA. La fuerza de la calidad de EZA resulta fundamental: la calidad del análisis general, la calidad de nuestro trabajo educativo a través de los seminarios de EZA y en la secretaría de EZA en Königswinter, así como en la oficina de Bruselas. Todo deberá orientarse hacia el impacto y los resultados, con una clara diferenciación entre los medios/instrumentos y las metas/objetivos, siendo los primeros instrumentales para los segundos.

Este enfoque orientado hacia el impacto y los resultados reforzará el trabajo de EZA en torno a la política comunitaria y las políticas de la UE. Y esto me lleva al segundo pilar principal para el próximo periodo presidencial de EZA: ahondar en la política de EZA y en sus redes políticas e interinstitucionales constituirá una de mis primeras tareas y prioridades. Convencidos de la necesidad de contar con una visión más amplia de la solidaridad, iremos más allá de un enfoque institucional y no nos limitaremos a un intercambio vertical entre nosotros, sino con el espíritu de alcanzar a los ciudadanos y a los movimientos deliberativos y sociales, abriéndoles nuestra puerta.

Debemos estar presentes y tomar posición cuando los eventos tengan lugar y estar in situ.

Debemos conectar con el círculo de pertenencia local, el más tangible y el más cercano, aquel en el que las personas se sienten conectadas socialmente, activas culturalmente y en el que se enfrentan en primera línea con los retos cotidianos.

Debemos centrarnos en las generaciones jóvenes, puesto que son más eurocríticas que euroescépticas, como muestra el informe Generation What. Debemos ofrecerles perspectivas, sobre todo en el Sur de Europa, para que puedan formar parte plenamente del futuro de su país.

Debemos usar nuevos métodos de comunicación para aumentar el alcance de nuestras actividades, puesto que el diálogo está en gran medida integrado en la sociedad digital. Los ciudadanos no son receptores pasivos, sino productores activos de información y tienen en cuenta la pluralidad de las realidades sociales.

Debemos detectar las oportunidades para aunar nuestras actividades con otras organizaciones como el Consejo de Europa, la Organización Internacional del Trabajo, con otros centros de formación como la Fundación Europea para la Formación o el Centro de Formación de la OIT de Turín.

Por último, está la estructura financiera de EZA. De cara al nuevo Marco Financiero Plurianual seguiremos construyendo una visión basada en el futuro y la seguridad.

En pocas palabras: consolidar y continuar el trabajo excepcional realizado en el pasado, mejorarlo cuando sea posible y completar y ampliarlo cuando sea necesario. En resumidas cuentas: hacer que EZA sea realmente relevante.

 

4 . Un proyecto conjunto para una Europa social fuerte

Permítanme recalcarlo: abordar estos retos será una labor conjunta. Junto con el copresidente Piergiorgio Sciacqua, Norbert Schnedl como tesorero, Bartho Pronk y Leo Pauwels como presidentes honorarios, con la secretaria general Sigrid Schraml y la secretaría de EZA, pero, ante todo, con todos vosotros, las organizaciones miembros de EZA de las diferentes regiones europeas, Oriental y Occidental, Septentrional y Meridional.

Después de conversar con todos, así como con algunos de los padres fundadores de EZA, estoy plenamente convencido de que EZA, como centro de experiencia y conocimientos, seguirá siendo un socio esencial y activo en la consecución de una fuerte agenda social, de un trabajo decente para todos, del desarrollo de capacidades continuo, basado en el capital humano de todos los trabajadores y sus organizaciones, que conforman el capital social de nuestra sociedad.

 

 

El nuevo Presidente de EZA: Luc Van den Brande

Seminario de inicio de EZA de 2018

Campaña “Trabajos saludables. Alerta frente a sustancias peligrosas”