Seminario inicial de EZA 2019 en Aquísgran

Son palabras drásticas que sirven para mostrar la envergadura del problema: en un planeta muerto no puede haber un buen empleo. Así llega el cambio ecológico a la esfera de influencia de las organizaciones de trabajadores. Este fue el tema abordado por EZA, en colaboración con la Nell-Breuning-Haus (NBH), en el seminario inicial celebrado en Aquisgrán los días 28 y 29 de noviembre.

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[Translate to Español:] Die Teilnehmer des EZA-Startseminars 2019 in Aachen.

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[Translate to Español:] EZA Präsident Luc Van den Brande bei der Begrüßung.

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[Translate to Español:] Heinz Werner Koller von der ILO.

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[Translate to Español:] EZA-Generalsekretärin Sigrid Schraml.

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[Translate to Español:] Jörg Tagger von der Europäischen Kommission.

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[Translate to Español:] Der Plenarsaal "Lissabonn".

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[Translate to Español:] Manfred Böhn vom der Betriebsseelsorge im Erzbistum Bamberg.

“El cambio ecológico: convertir una amenaza en una oportunidad”: con este título debatieron expertos y expertas de organizaciones de trabajadores, del mundo académico y del mundo de las start-ups cómo se pueden desarrollar conceptos innovadores para el futuro.En sus palabras introductorias, el presidente de EZA, Luc Van den Brande, recalcó que las organizaciones de trabajadores, sobre todo las socialcristianas, deben actuar para defender los intereses de los trabajadores y las trabajadoras. La sostenibilidad debe formar parte integral del concepto de economía de mercado social.
Manfred Körber, director de la NBH, moderador durante el seminario inicial de EZA, subrayó la responsabilidad que tienen las generaciones actuales frente a las generaciones siguientes: la economía debe ser ecológica y social, así como promover la justicia social.
El diálogo social en Europa
Tras la sesión de bienvenida, se entró en materia con un debate con Jörg Tagger, jefe de la unidad “Diálogo Social” de la Dirección General Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión Europea. Destacó que, precisamente, la Comisión de Juncker había sentado los cimientos adecuados para el futuro. Mirando igualmente hacia el futuro, abordó las prioridades sociales anunciadas por la nueva presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen: entre otros, el plan de acción social para la ejecución del pilar europeo de derechos sociales, así como temas como un salario mínimo justo para todos, una remuneración transparente, las condiciones laborales de los trabajadores de las plataformas y el fomento del diálogo social en general. Tagger subrayó que el seminario inicial resultaba de gran actualidad ante el Pacto Verde Europeo. En su opinión, la participación de los interlocutores sociales resulta crucial, si se quiere llevar a cabo con éxito la transformación digital y ecológica, así como la implementación del pilar social.
El cambio climático y la economía verde
Gerd Schönwälder de la Dirección General Investigación e Innovación. División Planeta Seguro, Transición Ecológica y Social, de la Comisión Europea informó sobre el Pacto Verde Europeo, que con sus cuatro ejes, las personas, el clima, el medio ambiente y la economía, retoma la idea de los ODS. Un ejemplo es el programa de investigación “Horizon Europe”. De 2021 a 2027, este programa de investigación, al que se destinarán 100.000 millones de euros, permitirá abordar los retos mundiales y la competitividad industrial de Europa. Horizon Europe tiene como objetivo un futuro próspero para las personas y el planeta. Schönwälder destacó la importancia central que reviste la participación de la sociedad civil para lograr una transición estructural justa.
Matthias Wessling de la Escuela Superior Técnica de Renania Westfalia en Aquisgrán presentó el cambio estructural, que proseguirá y acelerará el gobierno federal alemán con el abandono progresivo del carbón, a través de un ejemplo práctico: el proceso de transformación del territorio renano, caracterizado por la extracción a cielo abierto de lignito. Mostró, de esta forma, la gran variedad de cuestiones pendientes, por una parte la seguridad energética y las consideraciones relativas a las políticas estructurales y, por otra parte, la seguridad laboral y la responsabilidad hacia las personas. En la transición tecnológica, la economía y la investigación no deben replegarse sobre sí mismas, como competencia principal, sino buscar el diálogo con actores de la sociedad civil. Para lograr el éxito en la lucha contra el cambio climático, cuatro factores resultan cruciales: el establecimiento de un marco político, las inversiones, las personas y las tecnologías, comentó Wessling.
El desempleo provocado por el cambio climático
Heinz Werner Koller, subdirector general de la Organización Internacional del Trabajo, y Bart de Wit del Departamento de Investigación de la Confederación Sindical Cristiana ACV-CSC Metea abordaron el tema “Economía verde - Empleos verdes - Impacto sobre el mundo laboral”. Koller esbozó, entre otros, la gran pérdida de puestos de trabajo en todo el mundo que provoca el aumento de las temperaturas. Estas preocupaciones, que sublevan también a los trabajadores y a las trabajadoras, deben tomarse muy en serio. En este contexto, Koller subrayó las lagunas en las políticas educativas: ningún país del mundo cuenta con una estrategia coherente para el aprendizaje permanente. Sin embargo, constituye precisamente un instrumento fundamental para lograr una adecuada transición ecológica y social.
Bart De Wit presentó las consecuencias de una ecologización de la economía sobre los puestos de trabajo tomando como ejemplo la industria textil belga. De Wit destacó la influencia que pueden tener los consumidores para favorecer una producción sostenible a través de su comportamiento. Desgraciadamente, muchos consumidores aún no están concienciados al respecto. De Wit promovió, igualmente, que la UE debe insistir en el cumplimiento de normas de producción sostenible en sus acuerdos de libre comercio.
Por último, los participantes debatieron en dos bloques temáticos con Günther Gantioler, director del Instituto Casa Pasiva y Casa Activa de Italia, y Robert Szewczyk, representante de la Comisión Nacional para la Ecología del NSZZ Solidarnosc, sobre las siguientes preguntas: “El cambio energético: ¿pagan los trabajadores la factura?” así como “El uso de los recursos: ¿es el bambú el nuevo aluminio?” con Jan Friesen, cofundador y copropietario de la empresa Camboo, así como Fabrice Monseur, secretario sindical de ACV-CSC Metea.
Szewczyk presentó el cambio estructural desde la perspectiva de un país de Europa del Este: desde la década de los 90 se han perdido 300.000 puestos de trabajo en las minas de carbón. Exige más tiempo, también de la UE, para que los trabajadores y las trabajadoras puedan afrontar el cambio. No es tarea de los sindicatos liderar la lucha contra el cambio climático.
Cuestiones éticas y sociales
Manfred Böhm, de la pastoral laboral católica del arzobispado de Bamberg planteó todas estas cuestiones a la luz del pensamiento social cristiano y esbozó los retos éticosociales que se plantearán en el futuro en la sociedad, como por ejemplo el desarrollo de la seguridad como necesidad fundamental de las personas. También presentó la cuestión de la remuneración como eje y punto central de la ética social. Böhm comentó que, a través del dinero, se distribuyen oportunidades en la vida y para la participación. Abordó el trabajo humanamente digno, la fijación de límites al trabajo, la digitalización y la transferencia de los procedimientos a un sistema técnico, así como la responsabilidad social relativa a la propiedad.
A continuación, la secretaria general de EZA, Sigrid Schraml, resaltó que una acción inmediata para luchar contra el cambio climático resulta indispensable. La ciencia y las investigaciones aportarán soluciones tecnológicas. Sin embargo, eso no resulta suficiente. Se requieren también unas condiciones marco políticas que resulten audaces, así como estrategias coherentes para un aprendizaje permanente. Los consumidores de las naciones industriales deben cambiar de mentalidad y estar dispuestos a renunciar a gran parte de su bienestar. El cambio para lograr una economía climáticamente neutra solo es posible si se involucra a las personas, si resulta adecuado para los trabajadores y las trabajadoras y si se amortiguan las repercusiones sociales. Se requiere un debate para definir de forma global qué significa “socialmente justo”. La Iglesia tiene un papel que desempeñar en el acompañamiento pastoral de las personas, de los sindicatos y de las organizaciones de trabajadores para amortiguar el impacto social del cambio inevitable en el mercado laboral.(Victoria Znined/Lukas Fleischmann)

 

Programa de formación de EZA de 2019

Campaña “Trabajos saludables. Alerta frente a sustancias peligrosas”