Discurso de bienvenida del Presidente rumano Klaus Werner Iohannis en la Asamblea General del Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores (EZA) el 24 de noviembre de 2018 en Bucarest, Rumanía

Les agradezco la invitación y les felicito, mediante la presente, por todas las actividades que están llevando a cabo para consolidar la democracia en la Unión Europea, contribuyendo a resolver o a mejorar los problemas de los trabajadores europeos.

Hoy, la Unión Europea está atravesando un momento crucial. La agenda europea está marcada por diversos desafíos e incertidumbres: algunas tienen su origen en el pasado, otras son el fruto de las evoluciones del presente. En ambos casos, las soluciones pueden darse únicamente a través del consenso, a través de las modalidades que encontraremos para lograr gestionar conjuntamente – instituciones europeas y organizaciones de la sociedad civil – las dificultades generadas por el clima sociopolítico de nuestro continente. Una Europa fuerte significa una Europa próspera, segura, cercana a sus ciudadanos, económicamente competitiva, basada en la solidaridad, en la justicia social, en el respeto de los principios democráticos, de los derechos y de las libertades fundamentales. Si respetamos entre todos dichos principios, estoy convencido de que encontraremos soluciones para las tan complicadas urgencias cotidianas.

Como bien saben, Rumanía está en la recta final de los preparativos para asumir la Presidencia del Consejo Europeo, un periodo decisivo para el futuro del proyecto europeo, que no puede plantearse en ausencia de los valores e intereses comunes. Su presencia hoy en Bucarest no solamente nos demuestra que este proyecto es importante y suscita mucho interés, sino que nos brinda también el optimismo necesario para cumplir este mandato con éxito.

Por primera vez desde su adhesión a la Unión Europea en 2007, Rumanía deberá afrontar, en calidad de Presidenta del Consejo Europeo, algunos desafíos mayores: el Brexit, la negociación del Marco Financiero Plurianual post 2020 y el problema de la migración. Igualmente, durante el primer semestre del próximo año, se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo. Estas son solo algunas de las cuestiones más destacadas que espero que podamos abordar con seriedad y eficiencia, para aportar nuestra contribución a la consolidación del proyecto europeo. El éxito de la presidencia de Rumanía significa, a fin de cuentas, resultados concretos para los ciudadanos europeos. No obstante, más allá de los proyectos y los trámites palpables, deseo conseguir restaurar el optimismo de los ciudadanos europeos.

Sin embargo, para estar a la altura de este atrevido desafío, necesitamos un esfuerzo colectivo para encontrar soluciones para una Unión Europea fuerte y adaptada, que correspondan a las aspiraciones de las generaciones futuras. Precisamente por ello, en esta difícil misión para el año 2019, Rumanía otorga especial importancia al diálogo social europeo. Debemos dar un ejemplo de seriedad y profesionalidad como estado miembro de la UE joven, moderno y desarrollado, consciente de las responsabilidades y de los derechos que le corresponden en materia de gestión del mercado laboral.

Una de las prioridades que se fija Rumanía es la consolidación de la convergencia europea mediante la promoción de la cohesión, la competitividad y la conectividad. Para alcanzar este objetivo esencial, será fundamental el papel que desempeñen las acciones destinadas a la ocupación de la mano de obra y al refuerzo de los derechos sociales. Igualmente, el desarrollo del sector digital es esencial para el progreso económico; los esfuerzos deben dirigirse hacia la transformación de la Unión Europea en líder mundial en este sector. Considero que su implicación es vital en estos proyectos en general y en esta etapa en particular. Por ello, confío en la pericia que ustedes pueden aportar, y que reconozco y destaco hoy aquí.

El evento al que participan hoy se celebra apenas unos días antes del centenario de la unión nacional de Rumanía, un momento de gran celebración para nosotros, los rumanos, y para nuestro país. En estos 100 años de vida, los rumanos han luchado – algunos pagando con su propia vida – por una Rumanía más moderna y democrática. La integración europea representa uno de los proyectos más importantes del último siglo. Por esta razón, tal y como lo decía recientemente el Presidente de la Comisión Europea, el Sr. Jean-Claude Juncker, esta no es solo una celebración de Rumanía, sino que es también una celebración europea.

El desarrollo económico, la consolidación democrática o la libre circulación de las personas son solo algunos de los beneficios que nos ha aportado la adhesión a la UE. Rumanía mantiene un fuerte compromiso con los principios y valores europeos, y los rumanos no conciben su futuro al margen de la Unión Europea. Precisamente por eso, nuestros esfuerzos se van a orientar hacia la consolidación del proyecto europeo mediante el fortalecimiento de la democracia y del estado de derecho, del respeto al ciudadano y de la promoción de las libertades fundamentales.

Por último, les felicito una vez más por la organización de este evento y les garantizo que pueden contar conmigo como atento colaborador para los problemas que deseen resolver.

 

El nuevo Presidente de EZA: Luc Van den Brande

Seminario de inicio de EZA de 2018

Campaña “Trabajos saludables. Alerta frente a sustancias peligrosas”